Crónica de un taller de piratería

Registro de la primer experiencia conjunta entre el Frente Tecnodisidente y el nuevo PIP-La Plata.

El pasado 21 de marzo, en La Culturosa, La Plata, luego de tres o cuatro reuniones entre la refundada Barca Pirata Platense y el Frente Tecno-Disidente, materializamos el primer Taller de libre acceso a la cultura digital. Fruto del dinamismo y los esfuerzos coordinados con la Barca Porteña del Partido Interdimensional Pirata (PIP), un par de compas que nos fuimos conociendo con el correr de la organización del taller llevamos adelante un encuentro que logró convocar alrededor de 20 personas.

El taller, en realidad, fue una excusa. Aunque nunca está demás propagandizar el torrenteo o hacer tutoriales presenciales para bajar pelis con QBitTorrent, la idea fundamental subyacente era construir comunidad. Alguien conoce a alguien que por ahí le interesa lo que estamos haciendo y entonces le invita y por ahí se acerca. Fue el bosque el que santiguó nuestro primer encuentro presencial y de ahí, cuatro viernes seguidos, las reuniones operativas nos fueron juntando hasta dar este salto en conjunto a lo público, poniendo en valor nuestra experiencia militante.

De hecho, estas no son las primeras actividades de la regional platense del PIP. Durante la década pasada y principios de esta, se han celebrado varios Aaron Schwartz Day y alguna que otra Grog&Tor. Estas actividades, pensadas siempre desde el campo del desarrollo de software y la vida digital del tecno-proletariado, han propiciado los encuentros de una comunidad previamente aislada, logrando quizá indirectamente organizarla.

Luego, el entusiasmo acumulado se contagió a les participantes que se arrimaron a La Culturosa, quizá atraídes por el hermoso flyer que se diseñó para la ocasión. El evento fue convocado a las 17hs para empezar puntual a las 18hs, con una exposición de trabajada práctica pedagógica que, acompañada por una proyección de diapositivas congeniada grupalmente, explicaba por qué piratear, algunos aspectos técnicos y un par de consejos de autocuidado digital para el caso.

Si bien la exposición no duró más que hasta las 19.30hs, con intercambios mediante, la manija del encuentro y el espíritu de construcción de comunidad pirata y tecnodisidente hicieron que les últimes convocades se fueran recién a las 22hs, cuando la primera noche del otoño arreciaba sus primeras lloviznas, a pocas cuadras de la Plaza San Martín gentrificada.

Agotadora por la cantidad de tiempo dedicada y por los nerviosismos propios de una expectativa enérgica, la jornada nos dejó exhauestes pero contentes, con ganas de seguir reuniéndonos, ya sea a coordinar nuevos talleres libres o sea para cranear las distintas actividades tecno+políticas que el correr de la praxis vaya poniendo en cuestión.

Quién sabe, quizá de la mano de esta alianza de compa a compa (como tradujimos el protocolo peer-to-peer en el taller) se vengan encuentros de instalación de Linux, o de diseño editorial con software libre, o de reparación de computadoras...; en fin, encuentros en los que socializar nuestros saberes técnicos con el objetivo político de recuperar la tecnología que el capital nos enajena para enajenarnos, y de seguir desarrollando y defendiendo nuestros comunes tecnológicos.